Bárbara Ramos

Neutraliza tu karma

“El karma te lo hará pagar” o “Ya le llegará el karma”

En algún momento has escuchado estás palabras o directamente las has usado, ¿verdad? Yo también lo he hecho. No voy a entrar en el tema del Karma como parte de una filosofía o de una religión, sino en esa parte en la que se ve involucrada nuestra espiritualidad, nuestra necesidad de trascendencia, de autorrealización y de interconexión de unos con otros. El concepto es muy utilizado y aunque ya casi tod@s nos hacemos una idea de por dónde anda la cosa te voy a dar una pincelada:

“La palabra karma se refiere a la ley mecánica de causa-efecto que protege la continuidad de la vida.”

Aunque muchas personas asocian esta ley, equivocadamente a un castigo, es puramente una energía o mecanismo del que están compuestas todas las cosas y fenómenos que coexisten.

El karma explica las desdichas humanas como la reacción a las acciones emprendidas en el pasado y según sean esas acciones generan buen o mal karma. Esta ley actúa en consecuencia si nuestros actos nos hacen sufrir o hacen sufrir a otros, es decir, cuando sufro es por causa de  una acción que yo he emprendido, ya sea de forma consciente o inconsciente.

El mal karma que es el que me ha llevado a sufrir o a hacer sufrir a otros no se elimina pagando  con sufrimiento (eso sería el síntoma de la acción), sino analizando nuestras acciones, entendiéndolas y acabando con patrones repetitivos que nos someten a las mismas situaciones dolorosas una y otra vez.

¿Cómo identificar y solucionar el karma conmigo mism@?

  • Si la mayor parte del día tengo pensamientos negativos, trataré de enfocar mi atención en las cosas buenas del día.
  • Si mi día está lleno de quejas (aunque tengas motivos para ello), pienso si puedo hacer algo al respecto y lo hago, si no puedo tan solo acepto y dejo de poner atención en aquello que es motivo de mi queja.
  • Si mi cabeza está llena de remordimiento, hago las paces conmigo mism@ y/o con la persona o personas afectadas.
  • Si no me escucho y no cubro mis necesidades, presto atención a esas señales que me da mi cuerpo y emociones y trato de cubrir mis necesidades.
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¿Cómo identifico si estoy generando karma?

  • En las comunes reacciones negativas que provoco en los demás (puede que sea responsabilidad mía o no), aparecen siempre las mismas discusiones y enfados.
  • Cuando tengo deseos de venganza para los demás, mi mente se llena de pensamientos negativos.
  • Cuando tengo rencor o envidia, también se llena mi mente de pensamientos negativos.
  • Cuando me comporto de forma victimista acabo agotando a los que me rodean.

¿Cómo puedo salir de la rueda del karma?

Aquí no se trata de ser santos sino por lo menos de no ser delincuentes …jejeje

Primero tienes que identificar las situaciones y el bucle de sucesos que se van repitiendo, después tienes que entender qué pasa ahí para poder trabajarlo y salir de ello.

La técnica que yo utilizo para estos casos o situaciones que nos hacen sufrir, es la Terapia Regresiva. La Terapia Regresiva trabaja con este concepto para liberar pensamientos, sentimientos, somatizaciones y experiencias pasadas para poder comprender el presente y generar nuevas formas de afrontar las situaciones en el futuro más saludables para nosotr@s mism@s y para l@s que nos rodean. Finalmente para acabar con la rueda de sufrimiento (karma), sanando el dolor pasado y aprendiendo a no seguir creando dolor.

Con esta técnica, mediante una relajación profunda te acompaño a introducirte en lo más profundo de tu inconsciente, donde se halla la memoria de tu alma y sus recuerdos de otras vidas. Para comprender el momento por el que estás pasando y el por qué te toca pasar por ello, te introducirás guiad@ por mí, en esa vida o fábula que generaste dicho mal karma. Lo que te mostrará una nueva perspectiva de tu pasado para poder comprender y trabajar en el presente, generando nuevas formas de afrontar las situaciones de cara al futuro.

Finalmente te paso algunas cosas que puedes hacer para ir neutralizando el karma con pequeñas acciones cotidianas. 

  • Toma unos momentos al día para respirar.
  • Sé amable contigo mism@, con l@s demás y con las situaciones que te toca vivir.
  • Cada día sorprende gratamente a alguien con una palabra o con una acción.
  • Alégrate por los triunfos de los demás
  • Valora el esfuerzo más que las metas propias y de los demás.
  • Da gracias por las cosas sencillas de la vida, ¿si no las tuvieras cómo sería tu vida?

Te invito a que vengas a una sesión de Terapia Regresiva ya que no solo te va a ayudar si tienes un mal o buen karma, sino que es algo que va mucho más allá, que te ayuda a ver, entender y sanar las cosas desde otra visión. No es necesario creer en la reencarnación o en otras vidas para beneficiarte de este trabajo.