01/09/2016

Testimonio de Marisol Ponce

Marisol-Ponce

Mi valoración para la terapia que he realizado a nivel personal ha sido un diez. Yo siempre he buscado respuestas en los momentos en los que he sufrido mucho y nunca las encontraba y lo peor de todo que las analíticas siempre las tenía alteradas sobre todo tema hígado, tenía infecciones de orina, ansiedad y siempre he estado muy asustada.

Me descubrieron que tenía una hiperplasia modular focal en el hígado (tumor benigno) que media unos 4 cm, así que…  hacerme revisiones cada 6 meses y estar controlada para que no fuera a más.

Desde que me detectaron la hiperplasia, he procurado por mi cuenta tener una alimentación más sana, pero ha dado igual, porque las analíticas siempre han salido  con el mismo resultado y los médicos nunca me han dado ninguna solución.

Así que decidí hacer terapia con Bárbara,  las terapias han sido súper duras para mí, sobre todo volviendo a los momentos duros del pasado, pero lo mejor de todo es que cuando acababa la sesión siempre he tenido mi respuesta.

Esa rabia que tenía por las situaciones que había pasado han ido desapareciendo, lo más importante, que ya no me hacen daño.

La verdad es que he conseguido muchos logros y uno de ellos fue hablar con mí madre de mí pasado de como lo había pasado y de cómo me había sentido, todavía lo recuerdo, fue muy emotivo nunca pensé que mi madre reaccionaria de la manera en que lo hizo.

A través de la terapia tuve que hacer un tipo de dieta para las cándidas que lleve a raja tabla y aparte he llevado cartulinas de colores dentro del zapato jajaja!!! Ha sido divertido y los cambios que he notado a nivel emocional, qué pasada…

El año pasado me hice una analítica muy completa, estaba perfecta, transaminasas AST y la ALT, la ferritina que siempre la tenía alta también estaba dentro de los baremos, mi doctora se quedó sorprendida y lo mejor fue cuando me dijo que en la ecografía se había reducido hasta un centímetro la hiperplasia modular focal, tenía ganas de llorar, saltar, gritar…

“Este año volví a hacer otra analítica y volvió a salir todo perfecto, me puso un diez jajaja!!! Ya te puedes imaginar cómo me siento….”

Lo que he aprendido con la terapia, es que no tengo que dejar que las emociones me hagan daño hasta el punto de que pueda caer enferma, escucho a mi cuerpo y siempre busco mis propias conclusiones para intentar arreglarlo, no sé si lo haré bien, pero de momento me encuentro bien, animada y mucho más alegre.  Yo sé que todavía tengo muchas cosas que pulir, pero ahí estoy, pendiente de ello y con ganas de mejorar siempre.

Marisol Ponce