No se lo cuentes a nadie

  Abandonar la necesidad de aprobación implica, no solo, no alardear de los éxitos sino además guadar para uno mismo los actos de bondad y generosidad. Hacer algo bueno por alguien lleva de por sí una satisfacción personal. En el acto de dar ya está implícito el acto de recibir que se manifiesta en forma[…]