No se lo cuentes a nadie

 

post-070916Abandonar la necesidad de aprobación implica, no solo, no alardear de los éxitos sino además guadar para uno mismo los actos de bondad y generosidad.

Hacer algo bueno por alguien lleva de por sí una satisfacción personal. En el acto de dar ya está implícito el acto de recibir que se manifiesta en forma de sentimientos profundos. Aunque todos necesitamos que nos agradezcan y reconozcan nuestros actos de buena voluntad, poder desprendernos de esa necesidad nos da acceso a una visión más amplia de la realidad, un nivel comprensión más humano y el deleite total de nuestros actos.
¡¡Pruébalo!!

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