¿CASUALIDADES O SEÑALES?

Hay una parte de nosotros mismos, más inteligente de lo que podamos pensar, que va más allá de nuestra propia identidad, esa parte nos proporciona una idea repentina o una corazonada y lleva todos los ingredientes que necesitamos en ese momento.

Es esa parte inconsciente a la que tenemos acceso directo a través de los sueños, de la meditación, estados alterados de conciencia donde nuestra realidad cotidiana pierde sentido para abrirse a un torrente de información valiosa en la evolución de nuestras vidas en todos los sentidos. Pero ese torrente de información no solo está dentro de nosotros, también está en todo lo que nos rodea y nos conecta con ello.

Pues bien cuando necesitamos que nuestro inconsciente  se ponga en contacto con nosotros pero nuestra mente está ocupada en preocupaciones constantes, se pueden suceder varias cosas, entre ellas las casualidades donde todos exclamamos. -¡Qué casualidad…!-. Sin dar mayor importancia que la mera sorpresa.

Esa casualidad es una señal que pone la atención en algo muy concreto de tu vida que necesita ser atendido.

Ante esa señal  párate, inspira profundamente y observa tus pensamientos, focalízate en esa casualidad, sea una persona, objeto o animal que se te presenta inesperadamente cuando nunca antes había ocurrido, utilízalo pues es la llave de acceso a tus respuestas.

Tranquil@ si al principio no sucede, todo es cuestión de práctica y mientras más practicas, más señales y viceversa.

A través del análisis de los sueños puedes seguir el hilo conductor de esas señales para desglosar y profundizar en la información que yace tras ellas.

DE TAL MODO SE DESPRENDE QUE NO SON CASUALIDADES SINO CAUSALIDADES

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